El Sindicato de Trabajadores Municipales y el bloque de concejales de Fuerza Patria cuestionaron la decisión del Ejecutivo de avanzar con las bajas desde el 1° de julio. Denuncian que no se respetó el procedimiento administrativo y advierten por el impacto en los haberes de los trabajadores.
El conflicto por el cese de trabajadores municipales en Morón sumó un nuevo capítulo luego de que el Sindicato de Trabajadores Municipales de Morón, Ituzaingó y Hurlingham y el bloque de concejales de Fuerza Patria salieran a cuestionar la decisión del Departamento Ejecutivo de avanzar con la baja de 170 empleados en condiciones de iniciar el trámite jubilatorio.
Según denunciaron, los trabajadores recibieron telegramas en los que se les notificó el cese de la relación laboral a partir del 1° de julio, en el marco de un procedimiento que, para el gremio y la oposición local, no respetó las garantías administrativas, laborales y previsionales correspondientes.
El sindicato que conduce Gustavo Sanz realizó este lunes una reunión informativa con los empleados alcanzados por las notificaciones y presentó un escrito ante el intendente Lucas Ghi en el que manifestó su “expresa oposición” al procedimiento implementado para disponer el cese por jubilación de agentes municipales.
De acuerdo con el planteo gremial, las comunicaciones enviadas constituyen un acto con efectos concretos sobre la continuidad laboral, ya que anuncian la finalización del vínculo desde una fecha determinada sin estar precedidas por un acto administrativo individual, fundado y dictado por autoridad competente.
Además, el gremio advirtió que la medida podría vulnerar la estabilidad en el empleo público, el derecho de defensa, la negociación colectiva y la carrera administrativa. En particular, puso el foco en la situación de trabajadores recientemente reencasillados en el marco del Sistema de Carrera Administrativa Municipal, al considerar que un cese inmediato podría impedir la consolidación de mejoras salariales y generar un perjuicio permanente sobre los futuros haberes jubilatorios.
En ese marco, el Sindicato reclamó que se suspenda de inmediato la ejecución del procedimiento, que se dejen sin efecto las notificaciones cursadas y que, antes de adoptar cualquier decisión individual, el Municipio intime formalmente a cada trabajador a acreditar su situación previsional y a manifestar su voluntad respecto del inicio del beneficio jubilatorio.
También solicitó la apertura urgente de una instancia de negociación colectiva para acordar un mecanismo compatible con la estabilidad laboral, la carrera administrativa y los derechos previsionales de los empleados alcanzados. Según trascendió en medios locales, la medida podría formar parte de un proceso más amplio que alcanzaría a una cantidad mayor de agentes, aunque el reclamo formal puso el foco en los 170 trabajadores ya notificados.
A la posición gremial se sumó el bloque de concejales de Fuerza Patria Morón, que expresó su “profunda preocupación” por los ceses impulsados por el Ejecutivo municipal. “Las notificaciones se realizaron sin respetar el debido procedimiento administrativo que resguarde los derechos laborales y previsionales de cada trabajador y trabajadora”, señalaron desde la bancada.
Los ediles remarcaron además que la decisión se adopta en un contexto de crisis económica que golpea especialmente a quienes perciben ingresos fijos. Por eso, le solicitaron al Departamento Ejecutivo que “cese con esta medida” y que revea la situación junto a cada trabajador y las representaciones gremiales.
“Los trabajadores municipales no sean utilizados como variable de ajuste frente a una crisis que golpea a las familias municipales, cuando la obligación del Estado es garantizar el bienestar y un salario digno, y no generar mayor zozobra a quienes con su labor cotidiana garantizan la prestación de los servicios básicos a toda la comunidad”, plantearon desde Fuerza Patria.
El ex intendente Martín Sabbatella también se pronunció sobre el tema y calificó la decisión como “un acto profundamente cruel e insensible”. “Despedir personas sin respetar el debido procedimiento administrativo, y en este contexto de crisis económica, expone la falta de humanidad de una gestión que prefiere dejar familias en la calle antes que cuidar a sus empleados y a los servicios que recibe el vecino”, cuestionó.
Sabbatella reclamó que el intendente revierta la medida y abra una instancia de diálogo. “La jubilación es un derecho del trabajador, nunca una herramienta de persecución o descarte”, sostuvo.
Fuente: (Zona Oeste Diario)