Un hombre de 41 años fue encontrado asesinado dentro de su vivienda en la localidad de La Reja, partido de Moreno. Por el crimen fueron detenidas su esposa, de 42 años, y una de sus hijas, de 23, quienes aseguraron que la víctima ejercía violencia física y psicológica contra ellas desde hacía años. La Justicia investiga si el homicidio ocurrió en un contexto de violencia de género.
El hecho ocurrió el lunes pasado en una casa ubicada sobre la calle San Nicolás al 3300, cerca de la esquina con Chubut. La víctima fue identificada como Alberto Federico Araoz Arocena, un mecánico oriundo de San Juan, cuyo cuerpo fue encontrado sobre una cama, rodeado de sangre y con una bolsa de nylon en la cabeza.
De acuerdo con los primeros informes de la investigación, el hombre presentaba más de 20 heridas de arma blanca, principalmente en el cuello y el tórax. El hallazgo se produjo luego de un llamado al 911 que motivó la intervención del Cuerpo de Prevención de Moreno y efectivos de la Comisaría 7ª.
Cuando los agentes ingresaron a la vivienda encontraron a la esposa del hombre, de 42 años, y a su hija, de 23, en estado de shock. Ambas fueron aprehendidas y quedaron acusadas de participar en el homicidio.
Sin embargo, con el avance de las primeras actuaciones surgieron elementos que podrían resultar determinantes para establecer las circunstancias del crimen. Las dos mujeres presentaban hematomas en distintas partes del cuerpo, algunos de ellos aparentemente anteriores al episodio, mientras que vecinos del barrio señalaron que la familia atravesaba situaciones frecuentes de violencia.
Según los testimonios recogidos, la mujer habría sufrido durante años agresiones físicas y psicológicas por parte de su esposo. Algunos vecinos aseguraron que era habitual verla con golpes y que los episodios violentos formaban parte de la convivencia familiar.
La hipótesis que ahora analiza la Justicia es que el homicidio pudo haberse producido después de una discusión y una nueva situación de violencia dentro de la vivienda. No obstante, todavía resta determinar cómo se desarrolló el ataque y cuál fue la participación concreta de cada una de las acusadas.
Los investigadores también establecieron que no existían denuncias previas por violencia de género realizadas por la mujer contra su esposo. De todos modos, esa circunstancia no descarta que pudieran haber existido situaciones de maltrato anteriores, por lo que los testimonios de familiares y vecinos serán importantes para reconstruir el contexto en el que ocurrió el crimen.
La causa está en manos de la fiscal Carina Saucedo, titular de la UFI N° 2 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez. Las dos mujeres quedaron imputadas por homicidio agravado por el vínculo y, de acuerdo con la información difundida hasta el momento, se negaron a declarar ante la fiscalía.
La investigación busca establecer si existió una situación de legítima defensa u otras circunstancias vinculadas con la violencia familiar denunciada que puedan modificar la situación procesal de las detenidas. También se aguardan los resultados de las pericias para precisar la mecánica del ataque y determinar las responsabilidades de ambas mujeres.
Fuente: (Zona Oeste Diario)





