El procedimiento se realizó en el Mini Market ubicado en la esquina de 9 de Julio y Ortiz de Rosas y estuvo a cargo de efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones de Drogas Ilícitas de Morón.
La investigación comenzó a partir de denuncias de vecinos que advertían sobre una presunta venta de drogas en el comercio. Los señalamientos llegaron a la Secretaría de Seguridad municipal y posteriormente tomó intervención la Fiscalía N° 9 de Morón, a cargo de Emiliano Rodríguez Reggiani.
A partir de las tareas investigativas, la principal hipótesis fue que las dos sospechosas utilizaban un sector de la fiambrería para realizar ventas de cocaína al menudeo.
Las pruebas reunidas fueron presentadas ante el Juzgado de Garantías N° 6 de Morón, que autorizó allanamientos simultáneos tanto en el supermercado como en un monoambiente situado frente al comercio.
Según los investigadores, esa segunda propiedad era utilizada como depósito para guardar parte de los estupefacientes antes de su posterior fraccionamiento y comercialización.
Durante los operativos se encontraron más de 200 dosis de cocaína ya preparadas para la venta y otras porciones compactas de la misma sustancia. También fueron incautados una balanza de precisión y distintos elementos presuntamente utilizados para preparar las dosis.
Los policías secuestraron además una pistola semiautomática calibre .22. Ahora se deberá determinar la procedencia del arma y establecer a quién pertenecía.
Otro de los elementos incorporados a la causa fue un Ford Ka que, de acuerdo con la hipótesis de los investigadores, habría sido utilizado para realizar entregas de droga a domicilio.
Durante el procedimiento también trabajó Falú, un perro especialmente entrenado para la detección de estupefacientes.
Por el momento, el propietario del supermercado no está imputado en el expediente. La investigación sostiene de manera preliminar que la supuesta actividad desarrollada por las dos empleadas se realizaba sin conocimiento ni autorización de los responsables del establecimiento.
En consecuencia, la Justicia no ordenó el cierre del supermercado, aunque el comercio quedó sujeto a una inspección administrativa por parte de las autoridades municipales.
La investigación continúa para determinar el alcance de la presunta estructura de comercialización y establecer si existen otras personas involucradas en la distribución de la droga.
Fuente: (Zona Oeste Diario)