Pirelli suspenderá parcialmente la producción en su planta de Merlo durante el próximo fin de semana largo, en una medida acordada con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) que alcanza a unos 650 operarios y que vuelve a encender señales de preocupación sobre el futuro de la industria nacional de cubiertas.
La decisión implica que el domingo 24 de mayo no trabajará ninguno de los tres turnos de la fábrica, que habitualmente funciona de manera continua, y que la actividad recién se retomará el martes, después del feriado del lunes. La compañía aseguró que, pese al freno productivo, pagará la totalidad de los salarios.
Desde la empresa explicaron que la parada técnica apunta a reducir el volumen de producción, bajar costos energéticos y adecuar el stock a la demanda prevista para los próximos meses. El parate está directamente vinculado con la caída del mercado interno, el retroceso de las exportaciones a Brasil y el recorte de actividad en la planta de Stellantis de El Palomar, donde se fabrican los modelos Peugeot 208 y 2008.
Ese ajuste en la terminal automotriz impactó de lleno sobre Pirelli. Según datos del sector, abril cerró con una baja del 14% en los patentamientos y una caída del 37,1% en las ventas de vehículos a Brasil. Stellantis, que emplea a unos 2.300 operarios, pasará de dos turnos a uno y abrirá un esquema de retiros voluntarios.
Aunque la suspensión en Merlo fue presentada como una medida acotada al fin de semana largo, entre los trabajadores crece la inquietud por la posibilidad de nuevas interrupciones. Germán Palavecino, trabajador de Pirelli y referente de la Federación de Trabajadores de la Energía, Industria, Servicios y Afines (FETIA), sostuvo que la explicación recibida fue que la empresa busca “reducir el volumen, ahorrar energía y promediar la producción de acá a fin de año, porque ya no es necesario tener en stock la cantidad de neumáticos que se preveía”. Y advirtió: “La verdad, es un cimbronazo importante”.
La planta de Merlo produce actualmente entre 3.500 y 4.000 neumáticos diarios, muy lejos de las 18 mil cubiertas por día que llegó a fabricar en 2013. Incluso durante la pandemia, el nivel de actividad rondaba las 9 mil unidades diarias. “La situación es crítica. Antes se trabajaba 24-7. Ahora los grupos de trabajo están reduciendo sus tareas de manera rotativa”, señaló Palavecino.
El deterioro también se reflejó en la plantilla. Desde 2023, la compañía acumuló alrededor de 700 despidos y los salarios, según denunciaron desde el sector gremial, permanecen congelados desde hace un año y medio. A fines de 2021, después de una inversión de 10 millones de dólares, la fábrica llegó a emplear de manera directa a cerca de 1.400 personas.
La situación de Pirelli se inscribe en un cuadro más amplio de crisis para el sector. La industria local del neumático viene golpeada por la caída de la producción automotriz, la baja del consumo interno y el avance de las importaciones. En el mercado estiman que el 75% de las cubiertas que se venden en el país provienen del exterior, principalmente de China.
Los fabricantes advierten, además, que producir en Argentina cuesta entre un 40% y un 50% más que en Brasil, lo que complica la competitividad de las plantas locales. Entre 2023 y 2025, las importaciones de neumáticos crecieron alrededor del 35%, mientras que los precios bajaron entre 15% y 40% en distintos segmentos para poder competir. En mayo de 2025 ingresaron 869.525 unidades importadas, la cifra mensual más alta en más de dos décadas.
El arranque de 2026 mostró una moderación en las compras externas, pero por un motivo igualmente preocupante: la caída de la producción de vehículos. Según datos de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), las importaciones de autopartes totalizaron US$ 2.047 millones entre enero y marzo, por debajo de los US$ 2.451 millones del mismo período de 2025, en un contexto en el que la producción automotriz bajó 19% interanual. Las exportaciones de autopartes también retrocedieron 7,7% en el primer trimestre.
El antecedente del cierre de FATE en San Fernando, que dejó a 920 trabajadores sin empleo, profundizó la preocupación dentro del gremio y de la cadena industrial. En paralelo, el SUTNA realizó una Asamblea General Extraordinaria encabezada por su secretario general, Alejandro Crespo, en la que se aprobó un plan de acción para sostener la obra social OSPIN, afectada por la caída de ingresos derivada de los despidos en el sector.
Entre las medidas autorizadas por la conducción sindical figura la posibilidad de vender o poner como garantía hipotecaria inmuebles del sindicato ubicados en Hurlingham, la Ciudad de Buenos Aires y Pilar. La asamblea fue impugnada por sectores de la oposición interna, que cuestionaron la legalidad de la convocatoria y rechazaron la venta de activos, aunque el oficialismo logró aprobar las medidas.
Pirelli opera en la Argentina desde 1910 y es una de las compañías industriales más antiguas del país. Por eso, aunque la suspensión anunciada se limite por ahora a una parada técnica de dos días, la decisión impacta como una nueva señal de alarma en una actividad que combina menor demanda, presión importadora, pérdida de empleo y dudas crecientes sobre la capacidad de sostener producción local.
Fuente: (Zona Oeste Diario)